¿Alguna vez te preguntaste cómo impacta el trabajo de las mujeres en una empresa?

Las mujeres a veces cumplen el rol de amas de casa y se encargan del cuidado de los hijos y del hogar. Pero otras veces cumplen tareas administrativas, o como “consejeras/asesoras” y lo hacen de manera gratuita.

No es raro que las mujeres sean mejores administradoras que lo que lo son los maridos, ya que el instinto conservador de las mujeres a menudo hace que la empresa prospere a lo largo del tiempo. Esto es mucho más visible cuando nos referimos a Empresas Familiares agropecuarias.

Hoy en día para realizar una tarea rural es más importante la “capacidad de pensar” que la fuerza física. Si las mujeres van a cubrir un puesto cualquiera dentro de la empresa, (sea esta una empresa agropecuaria y comercial) este debe ser remunerado de acuerdo a lo que se pagaría en el mercado laboral por la realización de dicha tarea.

Iván Lansberg (Profesor de la Kellogg School of Management) en su libro “The Power of the Chief Emotional Officer” sostiene que el rol que la mujer desempeña en la continuidad de la Empresa Familiar, se basa en la transmisión desde la infancia de los valores familiares, modelando la actitud de sus hijos con respecto al trabajo y la riqueza.

Los estudios muestran que las mujeres muchas veces ejercen el rol del “líder emocional” en la empresa familiar; encargándose de las tareas relacionadas con la promoción del compromiso de la familia hacia el negocio y de velar por la unión de la familia, promoviendo la organización de encuentros familiares, planificando las reuniones multi-generacionales y contribuyendo a la creación de un buen clima familiar.

En una encuesta realizada recientemente, el 45% de las mujeres de la próxima generación coinciden en más probabilidades de dirigir el negocio familiar que las mujeres de la generación anterior (PwC, 2016).

Teniendo en cuenta esta información, las mujeres deberán enfrentar obstáculos referentes a temas comunes a la mayoría de las Empresas Familiares como lo son la remuneración del trabajo, la sucesión de la gestión o rivalidades entre hermanos, celos, etc. A pesar de esto, la visibilidad de las mujeres en el nivel de dirección y administración está aumentando.

Los cambios sociales, económicos y culturales de la actualidad permiten que las mujeres ocupen un lugar de mayor protagonismo en la organización, y tomen una acción más directa y urgente con respecto a cuestiones como la complementariedad de género, la identificación y la potenciación de las fortalezas de cada miembro de la familia.

En el artículo ¿Cuánto afecta la forma de comunicarse en las Empresas Familiares? hacíamos referencia a los beneficios de contratar un Coach experto en Asertividad.

También con el acompañamiento de un coach las mujeres que conforman una Empresa Familiar pueden desarrollar el Liderazgo necesario para hacer que las actividades que realiza la empresa se lleven a cabo de manera ordenada y en armonía.

De esta manera, se podrá alinear los objetivos personales con los de la empresa, aprovechar al máximo el liderazgo emocional y contribuir a una mayor fortaleza hacia el interior del grupo familiar.

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