Las Empresas tienen propósitos y persiguen resultados. Tenerlos es lo que da motivo a su existencia y en la vida de la empresa hay varios factores que cuidar para garantizar su existencia  y sostenibilidad.

En el funcionamiento cotidiano, y sobre todo cuando la empresa ha crecido y sumado colaboradores a su plantel, se suelen perder de vista ciertas cuestiones que hacen al orden y la armonía de la organización y que más temprano que tarde afectan a la supervivencia de la misma.

En el artículo de hoy vamos a situarnos en la perspectiva sistémica para mirar a la empresa como un Todo, un Todo en el cual se manifiestan ciertos principios que a menudo trascienden nuestra voluntad individual.

Según trabajos de Bert Hellinger y  Gunthard Weber –referentes de las Configuraciones Sistémicas Familiares y Organizacionales , podemos mencionar tres Principios que conviene tener en cuenta a la hora de ofrecer soluciones sostenibles para la organización.

Estos Principios son: Pertenencia – Jerarquía – Equilibrio.

Iniciar procesos de mejora en áreas específicas (ventas-administración-logística-etc), puede ser una excelente forma de abordar la organización como sistema, pero es importante no perder de vista la mirada global, para evitar caer en soluciones cortoplacistas y de mirada sesgada.

 

Principio de Pertenencia  

La Pertenencia estará mediada por la capacidad que tengan las personas de colaborar con los propósitos y resultados de la empresa.

Todos sus miembros tienen el mismo derecho de pertenencia, siempre y cuando preserven la supervivencia de la Organización y colaboren en la consecución de los propósitos y resultados.

Cuando alguien pone en peligro la supervivencia de la misma, cuando no trabaja para el objetivo común, pierde el derecho a pertenecer y debería ser apartado, para garantizar la continuidad de organización y personas que la forman.

La transgresión a este principio suele causar mucho malestar y pone en riesgo la sostenibilidad de la empresa.

Ejemplos:

Cuando en la Empresa Familiar los hijos ocupan cargos en función del lugar que tienen en la familia y no de su capacidad.

Cuando por “no poder despedir” se conserva algún empleado que atenta contra la Organización.

Cuando alguno de los Propietarios o Directores usa los recursos solamente a su favor.

La trasgresión a los principios causa desorden, y cuando hay desorden en el sistema, aunque parezcan motivos menores o salvables, sus miembros manifiestan el malestar como una forma de buscar soluciones.

Es necesario entonces para restablecer el orden y agilizar el desempeño de los equipos, que la situación sea considerada en la mesa de prioridades.

En este contexto es muy útil recurrir a la asistencia de un Coach formado con perspectiva sistémica. El Coach podrá facilitar los espacios de expresión y hacerse cargo de los miembros de la empresa y favorecer el contexto emocional propicio para la toma de decisiones en función de la sostenibilidad de la empresa, preservando al máximo posible el Principio de Pertenencia.