En el artículo anterior estuvimos reflexionando sobre el Principio de Pertenencia; noción extraída de trabajos de Bert Hellinger y Gunthard Weber – referentes de las Configuraciones Sistémicas Familiares y Organizacionales –.

Como mencionamos anteriormente, los otros dos Principios fundamentales son el de Jerarquía y el de Equilibrio.

 

En el artículo de hoy nos referiremos al Principio de Jerarquía.

Este Principio refleja la existencia de un orden que debe ser respetado. Todo equipo humano se estructura mediante un sistema de jerarquías en función de los objetivos de la organización. Un sistema sano mantiene una adecuada jerarquía.

*La persona  que crea el marco donde los demás puedan desarrollarse y trabajar debe tener preferencia sobre éstos. La Dirección tiene prioridad.

 Toda organización necesita una dirección y el director será valorado en su posición si justifica su función por su rendimiento y compromiso con la organización y los demás miembros de ella.

Los conflictos relacionales en las organizaciones, muchas veces, tienen que ver con mitos del tipo: “todos somos iguales” que crean inseguridad y hacen discutir interminablemente a los miembros sobre la manera de tomar las decisiones.

 

*El responsable de la economía en una organización tiene prioridad sobre los demás cargos. Esto se debe a que es la persona que se encarga de la supervivencia material del sistema. A su vez, éste debe dar un lugar de destaque a quienes vinieron antes, por ejemplo los fundadores, quienes fueron los que le dieron vida al Sistema, teniéndolos en cuenta al menos como asesores (si es que ya no forman parte de lo operativo).

Es importante no saltarse la jerarquía que existe dentro de una empresa porque se crean situaciones tensas o de desconcierto para muchas personas.

El sistema se encontrará en equilibrio cuando las responsabilidades y las posiciones son conocidas y están ajustadas. Si se producen desajustes aparecerán dinámicas negativas como resultado del hecho de que hay personas atendiendo responsabilidades ajenas a su posición o desatendiendo las propias.

Sostenemos que para todas estas situaciones es muy útil recurrir a la asistencia de un Coach formado con Perspectiva Sistémica. El Coach podrá facilitar los espacios de hacerse cargo y de expresión de los miembros de la empresa y favorecer el contexto emocional propicio para la toma de decisiones en función de la sostenibilidad de la empresa, preservando al máximo posible los Principios Sistémicos.

En el próximo artículo desarrollaremos el concepto de Equilibrio dentro de los tres principios que integran las Configuraciones Sistémicas Familiares y Organizacionales.